Cómo elegir la maceta y cuándo trasplantar
Una maceta demasiado grande es un problema, no un favor. Guía práctica de tamaño, drenaje y trasplante.
Más grande no es mejor
Es tentador pasar una planta chica a una maceta enorme para no volver a tocarla. El problema: las raíces no llegan a ocupar todo ese sustrato, la tierra sobrante se queda mojada mucho tiempo y las raíces terminan pudriéndose. Al trasplantar, subí un solo talle: entre 2 y 4 cm más de diámetro que la maceta actual.
El drenaje no se negocia
La maceta tiene que tener agujeros. Si te enamoraste de una maceta decorativa sin perforar, usala como cachepot: dejá la planta en su maceta plástica con agujeros adentro, y sacala para regar. Es la solución práctica y evita el agua estancada que no ves.
Cuándo trasplantar
No hay que trasplantar todos los años porque sí. Buscá señales concretas:
- Salen raíces por los agujeros de drenaje o por la superficie.
- El agua atraviesa la maceta al instante, casi sin mojar el sustrato.
- La planta frenó el crecimiento en plena temporada, con buena luz y riego.
- El sustrato está compactado y agotado después de dos o tres años.
La mejor época
Primavera y principios de verano: la planta está creciendo y se recupera rápido del movimiento. Evitá trasplantar en pleno invierno salvo que haya una urgencia, como pudrición de raíces.
Después de trasplantar, regá bien y dejá la planta unos días fuera del sol directo mientras se acomoda. Es normal que se la vea un poco caída al principio.