Cada cuánto regar tus plantas
No hay una frecuencia fija que sirva para todas. Te mostramos cómo decidir mirando el sustrato, no el calendario.
Olvidate del "una vez por semana"
La frecuencia de riego no es una propiedad de la planta: depende de la luz, la temperatura, la maceta, el sustrato y la época del año. La misma planta puede necesitar agua cada cuatro días en enero y cada quince en julio. Regar por calendario es la forma más rápida de pudrir las raíces.
Cómo saber si necesita agua
Meté el dedo en la tierra hasta el segundo nudillo. Si sale con tierra húmeda pegada, esperá. Si sale seco y limpio, regá. Es poco elegante y funciona mejor que cualquier regla fija.
Otra señal confiable es el peso: levantá la maceta después de regar y volvé a levantarla unos días más tarde. Con un poco de práctica, la diferencia de peso te dice el estado del sustrato sin tocar la tierra.
Cómo regar bien
Cuando regues, regá en serio: agua hasta que empiece a salir por los agujeros de abajo. Eso asegura que se moje todo el pan de tierra y no solo la superficie. Después, tirá el agua que quedó en el plato: la maceta no debe quedar parada en agua.
- La maceta necesita agujeros de drenaje. Sin drenaje no hay riego correcto posible.
- Poca agua y seguido es peor que bastante agua y espaciado: fomenta raíces superficiales.
- En invierno casi todas las plantas frenan su crecimiento y toman mucha menos agua.
Exceso o falta: cómo distinguirlos
Las dos cosas dan hojas caídas, y ahí es donde la mayoría se confunde y riega de más. Por falta de agua las hojas están blandas y mustias, y el sustrato seco y despegado del borde. Por exceso las hojas se ponen amarillas (empezando por las de abajo), la tierra está mojada y a veces aparece olor a húmedo: eso ya es principio de pudrición de raíz.
Si te pasaste, no riegues más y dejá que el sustrato se seque. Si hay olor, sacá la planta de la maceta, cortá las raíces marrones y blandas, y replantá en sustrato nuevo.