Cómo armar un rincón verde en poco espacio

Un departamento chico también puede tener su selva. Algunas ideas para empezar sin amontonar todo en la misma maceta.

Empezá por un solo punto, no por todo el ambiente

El error más común al armar un rincón verde es querer llenarlo de una vez. Conviene elegir un solo lugar —una repisa, el borde de una ventana, una esquina libre— y pensarlo como una composición, no como una colección de macetas sueltas.

Una vez que ese rincón funciona (la luz le alcanza a las plantas, el riego es cómodo, se ve bien), es mucho más fácil replicarlo en otro punto de la casa.

Jugá con alturas

Un grupo de plantas se ve más interesante cuando no están todas a la misma altura. Combinar una planta colgante, una de piso y una de mesa en el mismo rincón le da profundidad visual sin ocupar más superficie.

  • Colgante o trepadora: potus, hoya o filodendro, en una maceta colgada o sobre un mueble alto.
  • Nivel medio: sobre una repisa o mesa auxiliar, algo con follaje marcado, como una calathea.
  • Piso: una planta de mayor porte que ancle la composición, como una kentia o un ficus.

La luz manda, no el gusto

Antes de decidir qué plantas van en ese rincón, conviene revisar cuánta luz recibe de verdad (ver la guía de luz para plantas de interior). Elegir primero por estética y recién después fijarse en la luz es la forma más rápida de terminar con una planta que no prospera.

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